
La primera, la menos interesante como poeta, desde mi punto de vista, desarrolló su faceta artística principalmente como actriz. Pero en la antología Gerardo Diego recoge un poema que me gustó. Lo transcribo:
La tarde tiene sueño
y se acuesta en las copas de los árboles.
Se le apagan los ojos
de mirar a la calle
donde el día ha colgado sus horas
incansable.
La tarde tiene sueño
y se duerme mecida por los árboles.
El viento se la lleva
oscilando su sueño en el aire.

Lo primero que me interesó de Ernestina de Champourcín fue su poética, recogida en el libro de Diego. Dice así:
¿Mi concepto de la poesía? Carezco en absoluto de conceptos. La vida borró los pocos de que disponía, y hasta ahora no tuve tiempo ni ganas de fabricarme otros nuevos. Por otra parte, cuando todo el mundo define y se define, causa un secreto placer mantenerse desdibujado entre los equívocos linderos de la vaguedad y la vagancia.
Me han gustado muchos de sus poemas. Os muestro uno, que lleva mi nombre.
Soledad


Arriba podeis ver uno de sus cuadernos, y en la parte inferior su casa natal en Vitoria.
Me gusta lo que escribe, su inconceptualidad y su casa. Varguitas también me gusta mucho, pero yá le conocía.
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