No sé nada de este grafitti: ni quién es el autor, ni dónde se ubica. Lo he encontrado en la red y lo comparto con vosotros, solo para celebrar la vida.
Con ella os dejo. Con el dulce sonido del vinilo.
!!! Bienvenido ¡¡¡
Gracias por entrar. Antes de irte, echa un vistazo y comparte con nosotros. Nos interesa conocer todo lo que quieras compartir. ¿Has hecho algún descubrimiento deslumbrante? ¿Una película, un poema, un cuadro, un disco? ¿Una ciudad, un paisaje? Ábrenos una ventana y nos asomaremos.
Páginas
miércoles, 14 de agosto de 2013
martes, 13 de agosto de 2013
"La verdad sobre el caso Harry Quebert", de Joël Dicker
El día de la desaparición
(Sábado 30 de agosto de 1975)
-Central de policía, ¿es una emergencia?
-¿Oiga? Me llamo Deborah Cooper, vivo en Side Creek Lane. Creo que acabo de ver a una joven perseguida por un hombre en el bosque.
-¿Qué ha pasado exactamente?
-¡No lo sé! Estaba en la ventana, mirando hacia fuera, y de pronto he visto a esa chica corriendo entre los árboles. Había un hombre tras ella... Creo que intentaba escapar de él.
-¿Dónde están ahora?
-Pues... ya no los veo. Se han metido en el bosque.
-Enviamos una patrulla de inmediato, señora.
Esta llamada fue el comienzo del caso que estremeció a la ciudad de Aurora, en New Hampshire. Ese día Nola Kellergan, de quince años, una joven de la zona, desapareció. Nunca se volvió a saber de ella.
Así arranca La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joël Dicker, la novela que me ha tenido entretenidísima esta semana de vacaciones. Como os decía, un libro perfecto para llevar a la playa, el clásico bestseller sin mayores pretensiones, pero que mantiene el suspense durante sus casi setecientas páginas. En muchos momentos resulta de una banalidad irritante, otras veces raya en cursilería, carece totalmente de enjundia, sus personajes carecen de hondura, y así y todo lo leí de un tirón. No puedo aconsejároslo, pero si necesitáis un respiro intrascendente, hele aquí.
(Sábado 30 de agosto de 1975)
-Central de policía, ¿es una emergencia?
-¿Oiga? Me llamo Deborah Cooper, vivo en Side Creek Lane. Creo que acabo de ver a una joven perseguida por un hombre en el bosque.
-¿Qué ha pasado exactamente?
-¡No lo sé! Estaba en la ventana, mirando hacia fuera, y de pronto he visto a esa chica corriendo entre los árboles. Había un hombre tras ella... Creo que intentaba escapar de él.
-¿Dónde están ahora?
-Pues... ya no los veo. Se han metido en el bosque.
-Enviamos una patrulla de inmediato, señora.
Esta llamada fue el comienzo del caso que estremeció a la ciudad de Aurora, en New Hampshire. Ese día Nola Kellergan, de quince años, una joven de la zona, desapareció. Nunca se volvió a saber de ella.
Así arranca La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joël Dicker, la novela que me ha tenido entretenidísima esta semana de vacaciones. Como os decía, un libro perfecto para llevar a la playa, el clásico bestseller sin mayores pretensiones, pero que mantiene el suspense durante sus casi setecientas páginas. En muchos momentos resulta de una banalidad irritante, otras veces raya en cursilería, carece totalmente de enjundia, sus personajes carecen de hondura, y así y todo lo leí de un tirón. No puedo aconsejároslo, pero si necesitáis un respiro intrascendente, hele aquí.
lunes, 12 de agosto de 2013
En la playa de Punta Prima
En Menorca, semana de pequeños e impagables placeres. Levantarse temprano y desayunar en la azotea contemplando las encaladas terrazas colindantes y los rojos tejados, desayunos largos planificando el día, decidiendo a qué playa ir, qué comprar para la cena. Recorrer la isla viendo desfilar ante los ojos ese paisaje mediterráneo de pinos y bugamvillas, pequeños pueblos blancos de esbeltas torres y casitas encaladas, hibiscus y olivos.

Llegar a la playa, elegir un par de tumbonas (si hay suerte, las más próximas a la orilla) y darse el primer baño en estas aguas transparentes (si te fijas puedes contemplar los bancos de diminutos peces sorteando tus pies), aguas cálidas, quizá demasiado para una norteña acostumbrada a las gélidas aguas cantábricas. Tumbarse a la bartola entre el sol y la sombrilla, sacar de la bolsa el libro de turno ( ese que ya siempre olerá a salitre, con las tapas un poco arrugadas y huellas de crema) y leer. Leer. Un día entero entre el agua y el libro. La felicidad.


Las novelas policíacas y el verano playero forman un maridaje perfecto. Un bestseller lo suficientemente bien escrito para que suponga un disfrute, no un tormento. Mi libro de la semana ha sido La verdad sobre el caso Harry Quebert. Mañana os hablaré de él. Y lo mejor de mis vacaciones, compartirlas con una de mis hermanas. Quién da más?

Llegar a la playa, elegir un par de tumbonas (si hay suerte, las más próximas a la orilla) y darse el primer baño en estas aguas transparentes (si te fijas puedes contemplar los bancos de diminutos peces sorteando tus pies), aguas cálidas, quizá demasiado para una norteña acostumbrada a las gélidas aguas cantábricas. Tumbarse a la bartola entre el sol y la sombrilla, sacar de la bolsa el libro de turno ( ese que ya siempre olerá a salitre, con las tapas un poco arrugadas y huellas de crema) y leer. Leer. Un día entero entre el agua y el libro. La felicidad.


Las novelas policíacas y el verano playero forman un maridaje perfecto. Un bestseller lo suficientemente bien escrito para que suponga un disfrute, no un tormento. Mi libro de la semana ha sido La verdad sobre el caso Harry Quebert. Mañana os hablaré de él. Y lo mejor de mis vacaciones, compartirlas con una de mis hermanas. Quién da más?
domingo, 11 de agosto de 2013
Grafitti en la estación de Mahón
Viajar es amar, afirma este grafitti que cubre todo el frente de la estación de autobuses de Mahón. Hasta aquí nos llegamos cada mañana, entregadas en cuerpo y alma al transporte público, una vez desechada la idea de alquilar un coche. Al autobús, junto a una muchachada que aún no alcanzó la edad de sacarse el carnet.

Viaje con nosotros, invita la pintada. Me encantan los grafittis, como bien sabéis los asiduos a Mi casa, y la calidad de este me encantó. Fantástica Amelia Earhart.

Viaje con nosotros, invita la pintada. Me encantan los grafittis, como bien sabéis los asiduos a Mi casa, y la calidad de este me encantó. Fantástica Amelia Earhart.
sábado, 10 de agosto de 2013
Desde Mahón
Mahón desde la azotea de la casa donde me alojo, en el centro de la ciudad. No conocía Menorca, y en realidad sigo sin conocerla porque la semana escasa que han durado mis vacaciones no he salido de Mahón más que para tumbarme en una hamaca en las playas más cercanas y ver la vida pasar. Ocasión habrá de volver y hacer algo de turismo. Sé que la isla es una belleza, volveré.


Me encanta este paisaje de casas encaladas y tejas rojas. Cada mañana, cuando me siento a desayunar en nuestra terraza y me enfrento a otro día brillante, de luz transparente, me siento feliz.

Asomada a la barandilla me llegan recuerdos de Nauplia, un pequeño pueblo de pescadores de la costa griega, los mismos colores, idéntica luz. La costa italiana, la tunecina. Comienza a apretar el calor. Me voy a la playa.




Me encanta este paisaje de casas encaladas y tejas rojas. Cada mañana, cuando me siento a desayunar en nuestra terraza y me enfrento a otro día brillante, de luz transparente, me siento feliz.

Asomada a la barandilla me llegan recuerdos de Nauplia, un pequeño pueblo de pescadores de la costa griega, los mismos colores, idéntica luz. La costa italiana, la tunecina. Comienza a apretar el calor. Me voy a la playa.


viernes, 9 de agosto de 2013
LPO, apuntes
Vuelvo a traer a Mi casa el enorme talento de Luis Pérez Ortiz para captar el ambiente de la calle y retratar a la gente normal en sus actividades cotidianas. Flashes que son pura vida. En esta ocasión las capturas han sido en las escaleras mecánicas del intercambiador de Príncipe Pío. Páginas de sus cuadernos de apuntes (esos cuadernos que me apasionan, qué daría yo por tener esa capacidad de perpetuar el instante en una libreta) que luego comparte en su web.

Una delicia.

Una delicia.
jueves, 8 de agosto de 2013
"Todo mucho más claro", por Antonio Muñoz Molina
"Con el barullo continuo de los titulares sobre la corrupción
y sobre la impunidad de casi todos los que la cometen es posible que pase
inadvertida la desaparición de la asignatura de ética en el plan de reforma de
la enseñanza que ha presentado el Gobierno. Una ventaja de esta época sombría
es que la desvergüenza de los que mandan se ha vuelto tan absoluta que ya no
hacen falta especiales sutilezas para adivinar los propósitos de sus actos, y
ni los más incautos corren peligro de engañarse sobre ellos. A los que mandan y
a los que aspiran a mandar en España, o en los territorios que en el futuro
próximo logren venturosamente liberarse de ella, que exista una asignatura
dedicada al estudio de la rectitud en los comportamientos privados y públicos
les debe de parecer tan cómico como la idea de que los corruptos vayan a la
cárcel, o de que los pobres tengan el mismo derecho a la educación que los
ricos, o de que la salud sea un bien tan valioso y tan primordial para la
dignidad humana que no se la puede degradar sometiéndola a las leyes del
beneficio privado.
En otras épocas, las personas de inclinaciones progresistas
gastaban tremendas energías intelectuales en adiestrarse en la sospecha, en
buscarle las vueltas sucias a las estrategias del poder, queriendo
desenmascarar los intereses ocultos que actuaban detrás de apariencias
intachables. Todo ese esfuerzo se ha vuelto superfluo. No hay nada que
desenmascarar porque nadie pierde el tiempo ya en disimulos superfluos.
Ladrones confesos de miles de millones de euros salen a la calle por esa otra
célebre puerta por la que decían antes que escapaban al castigo los chorizos de
medio pelo. Y si son condenados tampoco hay que alarmarse: vendrá un indulto
oportuno, un tercer grado benévolo, porque en la cárcel sólo se quedan los
pobres. Y nunca faltarán leales que reciban al ladrón liberado como un mártir
de la causa, o de la patria. La llegada del verano no ha menguado el flujo de
la desvergüenza pública. Patriotas catalanes con una nómina de ladrones en sus
filas ponían cara de integridad herida al exigir responsabilidades por los
suyos al partido del Gobierno central. Los mismos que bloqueaban la aparición
del presidente del Gobierno en el Parlamento español exigían investigaciones
parlamentarias sobre la corrupción en el Parlamento andaluz. Dice Pascal que la
noción de verdad o justicia cambia según el lado del río fronterizo en el que
uno se encuentre. Los corruptos de un lado señalan acusadoramente a los
ladrones del otro, y ya ni se fijan en que en el calor teatral de sus
aspavientos todos muestran por igual semejantes vergüenzas.
Ya todo está a la vista. El ex ministro de Industria se
coloca estupendamente en una de las opulentas empresas a las que benefició con
ejemplar descaro cuando ejercía su cargo. Los mismos políticos madrileños que
dedicaron sus mandatos a sabotear la sanidad pública cobran sin disimulo de las
empresas que saquearán los despojos de la privatización. Nada menos que el
presidente del Tribunal Constitucional es militante de cuota del partido que lo
ha nombrado. Y no creo que haya en Europa otro ejemplo de un gobierno que
dedica sus esfuerzos coordinados a desproteger el patrimonio y destruir
precisamente aquellas riquezas educativas, empresariales, culturales y
científicas que más podrían ayudarnos a corregir los errores económicos que nos
han llevado al desastre. El sonriente ministro de Educación presenta una
reforma que agravará la ignorancia, y que al reducir casi hasta la extinción
las humanidades, señaladamente la ética y la historia de la filosofía, servirá
para que cada vez haya menos ciudadanos críticos y más súbditos. Reduciendo
ayudas al estudio y al mismo tiempo exigiendo másteres de pago se privatiza de
hecho la enseñanza universitaria y se establecen diferencias en gran medida
irreparables entre quienes carecen de medios y quienes pueden costearse las
credenciales carísimas que facilitan el acceso a buenos puestos de trabajo. Las
autoridades culturales y económicas se alían con éxito para estrangular del
todo el teatro y el cine y perjudicar en lo posible una de las pocas industrias
internacionales y competitivas que tenemos, que es la editorial. Y paso a paso
se asfixia nada menos que uno de los logros más incontestables, más fértiles,
más vitales de la democracia, el tejido de la investigación científica, que
junto al patrimonio histórico y las industrias educativas y culturales
—incluido el valor económico de la enseñanza del español— era lo más sólido y
lo más prometedor que teníamos, nuestra mejor esperanza de una economía que no
se basara tan calamitosamente como hasta ahora en la especulación inmobiliaria,
y el turismo de masas.
(...)
Para esto hemos quedado. Los que puedan pagárselo aprenderán
idiomas sin acento y obtendrán títulos en universidades y escuelas de negocios
que les aseguren su posición de privilegio. Los que tengan talento pero
carezcan de medios deberán aguantarse o irse. Gracias a la desprotección de los
pocos tramos de costa todavía no arrasados más pronto o más temprano volverá a
haber algunos empleos en la construcción, y, al menos mientras no acaben las
convulsiones en los países musulmanes del Mediterráneo, seguirá habiendo
trabajo temporal y no cualificado en la hostelería turística. Una nueva
economía del conocimiento empezará a florecer pronto en las afueras de
Alcorcón, en un ámbito laboral libre de molestias sindicales y hasta de leyes
contra el tabaco: albañiles, camareros, croupieres, animadoras y guardas de
seguridad de clubes de alterne, porteros de discoteca.
La verdad es que a ninguno de ellos le hará falta haber
estudiado ética, ni historia de la filosofía. Ni literatura, ni física, ni
geografía, ni ortografía…"
Antonio Muñoz Molina, diario El País, 31 de julio de 2013.
miércoles, 7 de agosto de 2013
El Collar de la Paloma, de Ibn Hazm
"Veo su casa a todas horas y momentos
pero quien en ella vive está oculto para mí.
¿Y de qué me sirve estar cerca de la casa
si hay un espía que acecha mi visita a sus moradores?
¡Ay de mí! Oigo el ruido del vecino,
y, sin embargo, sé que para mí la China está más próxima.
Soy como el sediento que ve el agua en el pozo
y no tiene manera de sacarla.
Ausente está mi amada, como el que está en la tumba
de quien no te separa más que la losa que la cubre".
El collar de la paloma, tratado sobre el amor y los amantes, fechado en la ciudad de Játiva en 1022, escrito por Ibn Hazm de Córdoba, es una joya que, si no conocéis, os aconsejo encarecidamente. La mía es una edición de bolsillo, de Alianza Editorial, de 1983, traducida por Emilio García Gómez y prologada por Ortega y Gasset. Quizá todavía sobreviva en alguna librería de viejo. Pero sé que ha sido reeditada. Vuelvo a ella con frecuencia, como a un amante antiguo.
pero quien en ella vive está oculto para mí.
¿Y de qué me sirve estar cerca de la casa
si hay un espía que acecha mi visita a sus moradores?
¡Ay de mí! Oigo el ruido del vecino,
y, sin embargo, sé que para mí la China está más próxima.
Soy como el sediento que ve el agua en el pozo
y no tiene manera de sacarla.
Ausente está mi amada, como el que está en la tumba
de quien no te separa más que la losa que la cubre".
El collar de la paloma, tratado sobre el amor y los amantes, fechado en la ciudad de Játiva en 1022, escrito por Ibn Hazm de Córdoba, es una joya que, si no conocéis, os aconsejo encarecidamente. La mía es una edición de bolsillo, de Alianza Editorial, de 1983, traducida por Emilio García Gómez y prologada por Ortega y Gasset. Quizá todavía sobreviva en alguna librería de viejo. Pero sé que ha sido reeditada. Vuelvo a ella con frecuencia, como a un amante antiguo.
"Almost blue", por Diana Krall
El 25 de julio Diana Krall ofreció un concierto en Madrid, concierto que, como tantos otros, me perdí. Cómo me encanta su manera de decir, os dejo su versión de Almost blue.
martes, 6 de agosto de 2013
Sombras
"Toda la noche he dormido contigo
junto al mar, en la isla.
Salvaje y dulce eras entre el placer y el sueño,
entre el fuego y el agua".
Pablo Neruda
junto al mar, en la isla.
Salvaje y dulce eras entre el placer y el sueño,
entre el fuego y el agua".
Pablo Neruda
lunes, 5 de agosto de 2013
Navascués y Doré, en el antiguo Instituto Jovellanos de Gijón
A veces una exposición te depara un placer insospechado. Una obra que desconocías, algo con lo que no contabas. Eso me ocurrió a mí hace unos días, cuando visitaba la exposición Sobre papel en el antiguo Instituto Jovellanos de Gijón, una muestra de la colección de dibujo del Museo Casa Natal Jovellanos. Os hablé de ella en su momento. Y mi sorpresa fue encontrarme con un conjunto de obra sobre papel del artista José María Navascués, a mi juicio uno de los creadores asturianos más poderosos y originales del siglo pasado, de trayectoria mucho más trascendente si no hubiera muerto tan joven.

De Navascués conocía sus esculturas en madera, maravillosas piezas de gran belleza y sensualidad, pero no su pintura, quizá porque enseguida la abandonó para dedicarse a modelar. Y lo que he visto me ha maravillado. Trabaja las tintas, el grafito y los acrílicos. Es una lástima que las fotografías que tomé a hurtadillas no permitan haceros una idea de su belleza. Las dos tintas que veis sobre estas líneas, tituladas Beso y Sin Título están fechadas en 1968. Son dos pinturas de enorme magnetismo. Debajo, y abriendo el comentario, tres paisajes bellísimos. paisajes de la imaginación, espacios sutiles, transparentes, de gran lirismo.


Junto a la pintura de Navascués descubrí una serie de espléndidos dibujos de Mariano Moré que tampoco conocía. Traigo a Mi casa Refugiados y Reparto de rancho, de 1937, e Interior de la galería y Reclusos en la galería, de 1940.


De Navascués conocía sus esculturas en madera, maravillosas piezas de gran belleza y sensualidad, pero no su pintura, quizá porque enseguida la abandonó para dedicarse a modelar. Y lo que he visto me ha maravillado. Trabaja las tintas, el grafito y los acrílicos. Es una lástima que las fotografías que tomé a hurtadillas no permitan haceros una idea de su belleza. Las dos tintas que veis sobre estas líneas, tituladas Beso y Sin Título están fechadas en 1968. Son dos pinturas de enorme magnetismo. Debajo, y abriendo el comentario, tres paisajes bellísimos. paisajes de la imaginación, espacios sutiles, transparentes, de gran lirismo.
Junto a la pintura de Navascués descubrí una serie de espléndidos dibujos de Mariano Moré que tampoco conocía. Traigo a Mi casa Refugiados y Reparto de rancho, de 1937, e Interior de la galería y Reclusos en la galería, de 1940.
domingo, 4 de agosto de 2013
El cuerpo revelado
El cuerpo revelado es el título de la exposición organizada en el pabellón Villanueva del Jardín Botánico de Madrid, con una selección de los fondos de la colección Alcobendas de fotografía, una colección magnífica que reune a un buen número de los mejores fotógrafos españoles vivos.
Abro con Autorretrato, de Gabriela Grech, una obra de 1994, y continuo con dos imágenes de un conjunto de ocho, realizadas entre 1992 y 2002 por Pere Formiguera. La serie lleva por título Ariadna y Pau, y recoge la transformación de los cuerpos de los modelos, de la adolescencia a la madurez. He elegido, para traer a Mi casa, la primera y la última.
Me gustó especialmente esta fotografía de Alberto García Alix, Ella en los jardines de la Alhambra, de 1989. La obra de este fotógrafo siempre me resulta fascinante. Tiene hondura y poesía, una verdad desgarradora, una tristeza que siempre me conmueve. Incluso cuando se muestra más agresivo me inspira compasión y ternura. Todo ello, además de la pura belleza. A la derecha, otra maestra de la fotografía, asidua a Mi casa, Cristina García Rodero, con El espejo del cielo, de 1991.
De Alfonso Herraiz os muestro Ofelia muerta y La herida luminosa, de su serie El ángel exterminador, de 1992. Me atraen siempre las reinterpretaciones de la Ofelia de Millais, y me gustan estas fotografías exactamente por lo contrario por lo que me interesan las de Rodero o García Alix: su barroquismo, su teatralidad, ese punto kitsch me encanta.
Cierro con dos fotografías espléndidas: de Gervasio Sánchez, Sofía y Alía, de la serie Miradas, una imagen captada en Mozambique en 2007. Ya había visto este trabajo antes, creo que en una exposición organizadea el pasado año con motivo de la Semana Negra de Gijón. Estremecedora denuncia de las consecuencias de las minas antipersonales que, por cierto, fabricamos y vendemos en España. Y, a la derechas, una joya de Cristina garcía Rodero, Ariadna dormida.
sábado, 3 de agosto de 2013
"La incultura democrática", por Josep Ramoneda
El deterioro de las instituciones públicas surgidas de la
Transición es tan manifiesto que ya casi nadie lo pone en duda, excepto sus
principales beneficiarios: los dirigentes de los grandes partidos, que se
niegan a reformarlas. Pero entre las causas hay una que a menudo se olvida: el
enorme déficit de cultura democrática que acumula este país. Es actualidad el
caso del presidente del Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos. Se ha
sabido que ocultó deliberadamente un dato relevante para su idoneidad para el
cargo que ocupa: su militancia en el PP. Y sigue en su puesto. Mientras un
engaño como este no comporte una dimisión automática, no se podrá decir que
España es una democracia homologada. Seguir en un puesto al que se ha llegado
mediante una omisión consciente de una información importante es incompatible
con la cultura democrática. Más si el cargo en cuestión requiere las máximas
garantías de autonomía de criterio e independencia política. Solo desde la
mentalidad autoritaria de los que creen que su persona está por encima de las
leyes y de los cargos que ocupan, se puede eludir la dimisión.
Por eso es grave que el presidente del Gobierno defienda a
Pérez de los Cobos. Dice Rajoy que la renovación del Constitucional se hizo en
tiempo y forma. En tiempo, es falso: todo el mundo sabe que el PP la estuvo
retrasando tres años para conseguir una mayoría favorable. Las formas: ya
estaban viciadas por el marchamo político de varios de los elegidos, pero se
perdieron definitivamente con la descarada ocultación de la militancia del
presidente. Rajoy conocía perfectamente su vinculación al partido.
Al inicio de la Transición, después de 40 años de dictadura,
la cultura democrática iba escasa en este país. La resistencia activa siempre
fue minoritaria y la clandestinidad no es precisamente una escuela de usos
democráticos. Al construir el nuevo régimen pesó más la obsesión por la
estabilidad que la preocupación por crear la cultura democrática que no
existía. El resultado es un régimen cada vez más cerrado y opaco. Han sido
muchas décadas de desactivación del espíritu democrático, como si el papel de
los ciudadanos quedase reducido a votar un Gobierno cada cuatro años y a
resignarse a que ejerza con toda impunidad. El déficit democrático se ha
agravado desde que el PP regresó al poder, con un presidente que rehuye de modo
sistemático el debate político, que es la base de la democracia. En el
principio está la palabra.
La democracia es deliberación y opinión pública, y el
presidente Rajoy evita en lo que puede las comparecencias parlamentarias y los
encuentros con la prensa. Ha sido necesario que la oposición amenazara con una
moción de censura y que la prensa internacional expresara su estupefacción ante
los silencios del presidente, para que este haya claudicado y se haya decidido
a cumplir con su elemental responsabilidad: dar explicaciones a la ciudadanía
por unos hechos de corrupción en el PP que ocurrieron siendo él responsable
principal del partido. ¿Es posible que un presidente no sea consciente de las
responsabilidades contraídas? Rajoy casi siempre que ha hablado con la prensa
ha sido con mandatarios internacionales al lado. Las ruedas de prensa
posteriores a las reuniones de Estado son un hábito establecido que el
presidente no ha podido eludir. Nunca encuentra el momento de dar respuesta a
las inquietudes de la ciudadanía.
Pero este desprecio por el debate público, este desdén por
los ciudadanos, de los que solo se acuerda para decir que le dieron mayoría
absoluta, es expresión de una manera de entender el ejercicio del poder: el
autoritarismo posdemocrático, que comporta una politización deliberada de todos
los poderes del Estado. El uso sistemático del Tribunal Constitucional, durante
los años de oposición a Zapatero, como una tercera cámara legislativa, donde
ganar lo que el PP perdía en el Parlamento, es un ejemplo de ello. Y no hay
señal de rectificación: ahora mismo, Rajoy no tiene otra respuesta a un
problema político como es el independentismo catalán que transferirlo al poder judicial.
La judicialización permanente de la vida pública, que empezó en el
tardofelipismo, es una de los graves problemas de la democracia española, con
serios efectos de erosión para la justicia.
En cualquier caso, esta idea patrimonial, tan poco democrática,
del poder y de la política es un caldo de cultivo extraordinario para la
corrupción, que es a la vez efecto y retroalimentación del déficit democrático
de este país. Y que contamina el sistema de arriba abajo. Sin embargo, el
Gobierno sigue sin una sola reforma institucional que represente una real
redistribución del poder. Así se contribuye a que el deterioro institucional
continúe.
Josep Ramoneda, diario El País, 26 de julio de 2013
viernes, 2 de agosto de 2013
Jamie Cullum,"Not While I'm Around"
Mi hija me regala esta canción por mi cumpleaños, con traducción incluida. Ella es mi caballero andante. Gracias, hija.
Nada te puede hacer daño, no mientras yo esté aquí.
Nadie te va a herir, no mientras yo esté aquí.
Los demonios rondan por todas partes hoy en día,
Los haré marchar aullando,
Tengo mis maneras.
Nadie te va a hacer daño,
Nadie se va a atrever,
Otros te podrán abandonar,
No te preocupes,
Silba y allí estaré.
Los demonios te podrán hechizar con una sonrisa, por un
tiempo,
pero a la larga...
nada te podrá hacer daño
no si yo estoy cerca
Los demonios te podrán hechizar con una sonrisa, por un
tiempo,
pero a la larga...
nada te podrá hacer daño
no mientras yo esté cerca.
jueves, 1 de agosto de 2013
Os regalo unas flores
Hace unos días celebrábamos las 700.000 entradas a Mi casa, y me han conmovido los cariñosos mensajes que con tal motivo me habéis enviado. Pensando cómo corresponder, se me ha ocurrido llenaros la pantalla de flores, así que aquí os traigo un jardín completo, de la mano de Emil Nolde, un pintor expresionista que me entusiasma y que he traído a Mi casa en más ocasiones. Las he encontrado en un blog de fotografía que visito a menudo, Mes couleurs du temps. ¡Gracias!.






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