!!! Bienvenido ¡¡¡

Gracias por entrar. Antes de irte, echa un vistazo y comparte con nosotros. Nos interesa conocer todo lo que quieras compartir. ¿Has hecho algún descubrimiento deslumbrante? ¿Una película, un poema, un cuadro, un disco? ¿Una ciudad, un paisaje? Ábrenos una ventana y nos asomaremos.
Mostrando entradas con la etiqueta La realidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La realidad. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de abril de 2015

"A la llana y sin rodeos": el discurso de Juan Goytisolo al recibir el Premio Cervantes

(...)
"Mi condición de hombre libre conquistada a duras penas invita a la modestia. La mirada desde la periferia al centro es más lúcida que a la inversa y al evocar la lista de mis maestros condenados al exilio y silencio por los centinelas del canon nacionalcatólico no puedo menos que rememorar con melancolía la verdad de sus críticas y ejemplar honradez. La luz brota del subsuelo cuando menos se la espera. Como dijo con ironía Dámaso Alonso tras el logro de su laborioso rescate del hasta entonces ninguneado Góngora, ¡quién pudiera estar aún en la oposición!"
 (...)
"Dudar de los dogmas y supuestas verdades como puños nos ayuda a eludir el dilema que nos acecha entre la uniformidad impuesta por el fundamentalismo de la tecnociencia en el mundo globalizado de hoy y la previsible reacción violenta de las identidades religiosas o ideológicas que sienten amenazados sus credos y esencias."
(...)
"Alcanzar la vejez es comprobar la vacuidad y lo ilusorio de nuestras vidas, esa “exquisita mierda de la gloria” de la que habla Gabriel García Márquez al referirse a las hazañas inútiles del coronel Aureliano Buendía y de los sufridos luchadores de Macondo. El ameno jardín en el que transcurre la existencia de los menos, no debe distraernos de la suerte de los más en un mundo en el que el portentoso progreso de las nuevas tecnologías corre parejo a la proliferación de las guerras y luchas mortíferas, el radio infinito de la injusticia, la pobreza y el hambre.

Es empresa de los caballeros andantes, decía don Quijote, “deshacer tuertos y socorrer y acudir a los miserables” e imagino al hidalgo manchego montado a lomos de Rocinante acometiendo lanza en ristre contra los esbirros de la Santa Hermandad que proceden al desalojo de los desahuciados, contra los corruptos de la ingeniería financiera o, a Estrecho traviesa, al pie de las verjas de Ceuta y Melilla que él toma por encantados castillos con puentes levadizos y torres almenadas socorriendo a unos inmigrantes cuyo único crimen es su instinto de vida y el ansia de libertad.

Sí, al héroe de Cervantes y a los lectores tocados por la gracia de su novela nos resulta difícil resignarnos a la existencia de un mundo aquejado de paro, corrupción, precariedad, crecientes desigualdades sociales y exilio profesional de los jóvenes como en el que actualmente vivimos. Si ello es locura, aceptémosla. El buen Sancho encontrará siempre un refrán para defenderla."
(...)
"Como dije hace ya bastantes años, la locura de Alonso Quijano trastornado por sus lecturas se contagia a su creador enloquecido por los poderes de la literatura. Volver a Cervantes y asumir la locura de su personaje como una forma superior de cordura, tal es la lección del Quijote. Al hacerlo no nos evadimos de la realidad inicua que nos rodea. Asentamos al revés los pies en ella.

Digamos bien alto que podemos. Los contaminados por nuestro primer escritor no nos resignamos a la injusticia."

El discurso de Juan Goytisolo en la ceremonia de entrega del Premio Cervantes no tiene desperdicio. Por cuestiones de espacio, os ofrezco algunas frases iluminadoras. El texto completo, en este link.

miércoles, 15 de abril de 2015

Una deuda impagable con Iberoamérica

Pensaba esta mañana, leyendo en El País las páginas dedicadas a Eduardo Galeano con motivo de su muerte, que es impagable la deuda emocional, la deuda vital que mi generación tiene con los escritores y cantantes iberoamericanos. Durante mi primera juventud, en plena negrura franquista, su literatura, su música, fue casi el único soplo de aire puro que nos permitía respirar. Ellos conformaron en gran medida nuestra escala de valores, nuestra concepción de lo que debería ser el mundo, nuestra esperanza y nuestra rebeldía. Los escritores del realismo mágico nos abrieron ventanas a otros mundos, luminosos y bellos.. Yo no sé quién sería sin Vallejo, sin Borjes, sin García Márquez o Vargas Llosa, sin Benedetti, Galeano, Paz o Mutis. Aires de libertad para una juventud que no podía desplegar sus alas. "Un maestro contra la impotencia", titula Pablo Iglesias su escrito sobre Galeano. A veces hojeo las ediciones que atesoro de aquella época y me enternece releer los subrayados. Y la música: la Nueva Trova, Alfredo Zitarrosa, Víctor Jara, Mercedes Sosa, se hermanaban con Aute, con Víctor Manuel, con Raimon, con Lluis Llach. Escucharles, leerles casi a escondidas nos mostraban el camino hacia una vida más plena, una sociedad más justa, un mundo nuestro.
Por eso su obra, para tantos como yo, trasciende su valor artístico, su condición de objeto bello, hasta convertirse en parte sustancial de nuestra identidad. Por ello, mi eterno agradecimiento. Por ello, cada vez que uno desaparece, nos sentimos más huérfanos.

lunes, 2 de marzo de 2015

Atardecer en Madrid

Ayer una de mis hermanas sacó esta espectacular foto al atardecer madrileño. Un cielo en llamas.

lunes, 9 de febrero de 2015

La estrategia del miedo

"Lo que asusta es poner en manos desconocidas la ingente tarea de recomposición de nuestro entramado territorial y social. Lo que aterra es encargar esa delicada tarea, que exigirá recuperar los consensos políticos que son necesarios para la reforma acotada de nuestra Carta Magna, a quienes quieren demoler el edificio barriendo -literalmente- la Constitución". Ramón Jaúregui dixit, en su artículo Partido de país publicado por el diario El País el pasado 29 de enero, el mismo día y en la página vecina a la que ocupaba la viñeta de El Roto con la que abro este comentario.











Asisto entre atónita, indignada, regocijada, hastiada y preocupada a lo que estamos viviendo estos últimos tiempos en España. Atónita porque nunca pensé asistir a un espectáculo tan denigrante como el que los medios de comunicación y los partidos políticos nos ofrecen a diario a raíz de las expectativas electorales de Podemos; indignada por el desprecio a la inteligencia de los ciudadanos de la que hacen gala medios y partidos, la manipulación permanente, su falta de moralidad y vergüenza; regocijada ante la respuesta ciudadana, cuyo desafecto es directamente proporcional a la iracundia de sus ataques; hastiada porque no hay día en que el acoso y derribo a Podemos no acapare el interés mediático, en menoscabo de mejores análisis y mayor interés informativo; y preocupada porque, entre tanta manipulación y mentiras, se nos está hurtando un debate serio y en profundidad sobre los diferentes proyectos políticos que cada partido debería presentar a la ciudadanía.
Esta campaña del miedo me recuerda a la que vivimos cuando, en plena Transición, el PSOE se anunciaba ganador de las elecciones. Recuerdo el miedo de la derecha tradicional, aún afecta al régimen franquista, anunciando quema de Iglesias y venganzas comunistas. Vivir conlleva riesgos, solo el inmovilismo nos acerca a la muerte. Hoy es el poder el que tiene miedo, y el poder siempre está vinculado al dinero. No sé qué será lo mejor para nuestro país, no sé hacia dónde terminará decantándose mi voto, pero os aseguro que no será el miedo quien guíe mi mano.
(Por cierto, ¿nadie le puede recordar a Alemania que en 1953, en virtud del Acuerdo de Londres, 25 países acreedores, entre los que estaban Grecia y la arruinada España, firmaron una quita del 62% de las deudas contraídas por el país germano? Según los expertos, esta reestructuración fue clave para su recuperación. Alemania no terminó de pagar su deuda hasta octubre de 2010).

domingo, 1 de febrero de 2015

Sin miedo!!!

Decenas de miles de ciudadanos nos reunimos ayer por la mañana en el centro de Madrid para exigir un cambio en las políticas que están acabando con el estado del bienestar y con las libertades, que tanto costaron conquistar. Miles de ciudadanos nos manifestamos de espaldas a la campaña del miedo que muchos medios de comunicación han desatado, una campaña patética que solo deja en evidencia su propio temor a perder los privilegios de los que gozan.












Siempre es un motivo de alegría salir a la calle, mezclarte con la gente y exigir lo que es tu derecho. No callar, no bajar la cabeza, no resignarse. Ejercer la libertad, una enorme alegría.












Mucha gente joven, muchos padres con niños pequeños y muchísimas personas mayores. Me recordó a la manifestación del 15 M. Todavía hay esperanza.



jueves, 8 de enero de 2015

Declaración de principios

Henry Miller, en Primeras miradas sobre Grecia, escribió: "Rechazo fechas y explicaciones eruditas. Prefiero inventarme mi propia historia de Grecia, una historia que pueda corresponder a las maravillas incomprensibles que he visto con mis propios ojos. En Delfos, consultaré mis propios oráculos. Pondré la oreja al suelo (...) y escucharé (...). Compondré un himno a la luz, esa luz del Ática (...). Pediré que la potencia y la gloria sean restituidas a Agamenón (...). Intentaré que las montañas estén aún desnudas y el régimen, frugal (...). Reclamaré que los lugares sagrados sigan estando vivos. Grecia no pertenece a los legisladores sino a los dioses. ¡Qué puedan de nuevo pisar el suelo griego!"

Grecia no pertenece a los legisladores, sino a los dioses!!!! Entonces, qué hace un grupo de políticos burócratas avariciosos poniendo sus sucias manos sobre Grecia?. ¿Con qué derecho se permiten la infamia de pretender una Europa sin aquellos que la inventaron? ¿Por dinero?

No me interesa pertenecer a una Europa en la que no esté Grecia.  Es más: propongo crear otra, no basada en la economía sino en la cultura, que aglutine a los países que abominen del dios de los bárbaros del norte: el dinero.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Pensando en Cuba

Como cada día tengo menos criterio, la noticia de la suspensión del embargo a Cuba me ha pillado con el pie cambiado, sin tener muy claro si debía sentirlo o alegrarme. Escucho las razones de unos y otros y pienso que cada cual tiene su parte. Y yo sin opinión.
Viajé a Cuba en 1996, y me enamoré para siempre de esa increíble isla, tan hermosa, tan extraordinaria. Si existiera el paraíso, estaría en Cuba. Porque lo tiene todo: una naturaleza de una belleza exuberante, un clima delicioso, una población sabia que sabe disfrutar de la vida, ciudades y pueblos preciosos donde se puede vivir, con mayúsculas. Una enorme creatividad y sentido artístico. Una potencia extraordinaria. Y la música, la música surgiendo por doquier. Y la gente arrancando a bailar en cualquier sitio, en medio de la calle, a un lado de la carretera, en un bar. Solo cuando me fui de Río de Janeiro sentí tanta nostalgia como cuando dejé Cuba.
Un viaje perfecto, solo oscurecido por la asfisia que el castrismo provocaba en la sociedad, patente en mil detalles. Gustan los cubanos de acercarse a los españoles, a los que sienten cercanos, en una constante llamada de auxilio, pero resulta imposible que te hablen con sinceridad sobre sus miedos e inquietudes. Varias personas nos confesaron su temor a ser escuchados por oídos indeseables, la dureza del castigo a cualquier pequeña disidencia. Un taxista, un camarero, el vecino de mesa puede ser un "social". En el 96 necesitaban prácticamente de todo: una chica de mi edad que tenía un puesto de venta de libros antiguos en la Plaza de Armas de La Habana me pidió tampax y horquillas del pelo. Les estaba prohibido comprar en los mismos establecimientos en que lo hacían los turistas. Se palpaba su ansía de libertad.
Es de suponer que la suspensión del bloqueo permita la entrada en el país de productos ansiados por los cubanos, y quizá una bonanza económica que sin duda merecen. Y parece evidente que el bloqueo no evitó que se perpetuara el régimen y propició que se enrocara frente a lo que consideraron una agresión de los imperialistas.  Al final, los poderosos siempre se las arreglan para salir indemnes, y son los débiles los que pagan las consecuencias. Pero, ¿esta apertura al exterior no supondrá una colonización norteamericana de la isla? ¿No existe el peligro de que Cuba vuelva a ser La perla del Caribe, el casino, la finca privada, el lupanar de los norteamericanos? Ojalá sepan encontrar el modo de librarse de su voracidad.

sábado, 10 de mayo de 2014

sábado, 3 de mayo de 2014

Censurar a Banksy

Hace unos días apareció en la calle Hewlett de la localidad inglesa de Cheltenham esta genial pintada de Banksy, en la que se ve a tres individuos colocando escuchas en una cabina telefónica. Unos días después apareció como os muestro abajo a la izquierda, con las caras tapadas por pintura blanca, que los vecinos de un bar cercano se apresuraron a limpiar antes de que se secara. No puedo comprender la motivación de los censores para borrar el rostro de los espías. ¿Se sentirían identificados? Inexplicable. Esperemos que no vuelvan a las andadas y conservemos otra de las geniales obras de este genial representante del mejor arte urbano.



domingo, 20 de abril de 2014

Se va García Márquez y nos deja algo más solos

"El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo. Había soñado que atravesaba un bosque de higuerones donde caía una llovizna tierna, y por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagada de pájaros". Así comienza Crónica de una muerte anunciada. Recibo con tristeza la noticia de la muerte de García Márquez, como medio mundo. Desastrosos primeros meses de 2014 que nos han obligado a despedirnos de tantos ilustres. Y siento cada día más imperiosamente la necesidad de volver a sumergirme en los libros, en la música, y dejar al margen esta realidad tan inhóspita. La vida es tan corta, y la belleza está ahí, al alcance de la mano...
Para alguien que no tiene nada que decir, hablo demasiado. Y aquellos que podían contarnos la vida van callando.
La fotografía, de Daniel Mordzinski.

lunes, 7 de abril de 2014

Anja Niedringhaus, reportera de guerra

El 4 de Abril, un día antes de las elecciones presidenciales afganas, un hombre vestido de policía asesinó en Kabul a la fotoperiodista alemana Anja Niedringhaus e hirió gravemente a la reportera canadiense Kathy Gannon. Ambas trabajaban para la agencia de noticias norteamericana Associated Press, y acompañaban a un convoy electoral cuando el individuo se les acercó y disparó contra ellas. Anja Niedringhaus contaba 48 años y era una veterana en cubrir conflictos armados, aunque siempre prefirió plasmar la vida cotidiana de los pueblos en guerra que las escenas violentas.




















No es la primera vez que matan a un reportero ni, por desgracia, será la última, pero me ha impresionado especialmente la muerte de esta mujer que pretendía mostrar al primer y confortable mundo la realidad cotidiana de quienes deben aprender a convivir con el horror. Me han impresionado sus fotografías, no hace falta que os diga por qué. En este enlace encontraréis más muestras de su trabajo. Quiero pensar que divulgarlo será el mejor homenaje que le podemos hacer.










viernes, 4 de abril de 2014

En el centenario del nacimiento de Marguerite Duras

Pocas escritoras tan mías como Marguerite Duras, cuyo centenario se celebra hoy. Una de las razones por las que viajé a Vietnam fue adentrarme en el Mekong con ella, navegar la desembocadura, pasear los pueblos limítrofes y rememorarla. En Mi casa tenéis algunos recuerdos de aquel viaje, siempre con Duras cerca de mí.
Con la excusa de esta celebración busco en mi biblioteca su obra y cojo una novela al azar. Los ojos azules. Pelo negro. Una fecha: 27/3/87. Tusquets editores. En el interior, un folio doblado por la mitad. Lo despliego y leo:














Los ojos azules pelo negro

Es la historia de un amor, el mayor y más terrible que me haya sido dado escribir. Lo sé. Uno sabe las cosas por sí mismo.
Se trata de un amor que no nombran las novelas y que tampoco nombran aquellos que lo viven; de un sentimiento que en cierto modo no tendría aún su vocabulario, sus costumbres, sus ritos. Se trata de un amor perdido. Perdido en el sentido de perdición.
Lea el libro. En cualquier caso, incluso en el de una aversión instintiva, léalo. Nosotros no tenemos nada que perder ya, ni yo de usted, ni usted de mí. Léalo todo. Lea todas las distancias que le indico, la de los pasillos escénicos que rodean la historia y la sosiegan y le liberan de ella mientras los recorre. Siga leyendo y de pronto habrá atravesado la historia misma, sus risas, su agonía, sus desiertos.
Sinceramente suya
Duras


lunes, 31 de marzo de 2014

En el centenario de Octavio Paz

Lecho de helechos

En el fin del mundo, frente a un paisaje de ojos inmensos, adormecidos pero aún chisporroteantes, aún destellantes, me miras con tu mirada última -la mirada que pierde cielo. La playa se cubre de miradas, escamas resplandecientes. Se retira la ola de oro líquido. Tendida sobre la lava que huye, eres un gran témpano lunar que enfila hacia el ay, un pedazo de estrella que cintila en la boca del cráter. En tu lecho vertiginoso te enciendes y apagas. Tu caída me arrastra, oh herida que parpadea, círculo que cierra sus pestañas, negrura que se abre, despeñadero en cuyo fondo nace un astro de hielo. Desde tu caer me contemplas con tu primer mirada - la mirada que pierde suelo. Y tu mirar se prende al mío. Te sostienen en vilo mis ojos, como la luna a la marea encendida. A tus pies la espuma degollada canta el canto de la noche que empieza.

Libertad bajo palabra

miércoles, 26 de marzo de 2014

La muerte de Adolfo Suárez

Como a muchos españoles, la muerte de Adolfo Suárez me ha producido mucha tristeza. Nunca le voté; a mis ventipocos años quería un cambio más radical, más rápido, un maremoto que borrara de la escena política cualquier vestigio del pasado. Adolfo Suárez era para mí un señor de derechas algo más civilizado que otros, pero facha al fin. Sin embargo viví aquellos años con el entusiasmo y la intensidad propia de mi edad, deseando que algún día la izquierda se hiciera con el poder y nos pudiéramos librar al fin de la carcundia que nos ahogaba. Como para tantos, su figura se ha ido agigantando con el tiempo, y ha ido apareciendo un sentimiento de ternura que es el que ha prevalecido estos días por encima del agradecimiento y la admiración. Fue un hombre con coraje, y la vida le maltrató en sus últimos años. Después del suicidio de la UCD, la enfermedad y muerte primero de su mujer, luego de su hija, y el alzheimer. No pudo disfrutar del reconocimiento de los españoles, los últimos recuerdos que le acompañaron fueron experiencias dolorosas, y eso me resulta atroz. Quizá estoy más sensibilizada al tener la enfermedad en mi propia casa.
Pero  lo que más tristeza me ha producido es la sensación de que con Suárez desaparece definitivamente mi juventud, una época trascendental de mi vida. Y de repente me he sentido vieja, me ha pesado todo lo que tengo detrás.
La vida es un proceso de desistimiento. Te vas alejando, vas soltando amarras. Qué nostalgia.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Adiós a Gerard Mortier

En octubre de 2010, recién llegado Gerard Mortier al Teatro Real, la soprano alemana Angela Denoke nos ofrecía un recital de canciones de los años 20 y 30, en un espectáculo titulado De Babelsberg. Quiso la cantante que Mortier la acompañara en el escenario y, con su incipiente y balbuceante español (un detalle de la exquisita personalidad del director, esforzarse en aprender español en cuanto se instaló en Madrid), introdujese sus canciones. Entonces viví uno de los momentos más bochornosos que recuerdo haber sufrido en mi vida, cuando parte del público comenzó a increparle y abuchearle, ridiculizando su acento, imagino que patentizando su rechazo al programa con el que iniciaba el proceso de colocar al Teatro Real en el circuito operístico mundial. Porque eso es lo que hizo Mortier, traernos lo mejor, abrir de par en par las ventanas del Real para que, el aire puro se llevara tanta atmósfera  enmohecida. Nuevas lecturas para óperas clásicas, apuestas por compositores contemporáneos, conjugar distintas disciplinas sobre el escenario (el cine, el videoarte, el pop) que, si son de calidad, no hacen sino enriquecer el espectáculo. Porque la ópera es el espectáculo total. Gracias a él pudimos disfrutar de Michael Haneke, Anselm Kiefer, Peter Sellars, Bob Wilson o Bill Viola. Montajes extraordinarios. El San Francisco de Asís, de Sellars, ha sido uno de los espectáculos más maravillosos que recuerdo. Pero han sido tantos... La Vida y muerte de Marina Abramóvic, La clemenza di Tito, Wozeck...

Peter Sellars escribe una preciosa semblanza en el diario El País que comienza así: "Gerard Mortier fue un impulsivo visionario de la ópera, que transformó este arte no por un montaje en concreto o un repertorio, sino por una actitud. Dondequiera que estuviera y fuera aquello que hiciese, sabías que sería emocionante. Su sello era garantía de retos, de compromiso, de placer, y de esa clase de aventura alimentada y hecha posible por una profunda convicción y un hondo conocimiento".

Gerard Mortier  ha muerto, y yo lo he sentido como si se tratara de alguien muy cercano. A él le debo mucha felicidad, y siempre le estaré agradecida. Ojalá no se eche a perder su legado. Ha sido un lujo, seguramente inmerecido, tenerle con nosotros.

viernes, 28 de febrero de 2014

Paco de Lucía y Félix Grande

"Resumiendo la obra entera de Freud, nos dijo Paco de Lucía: "Uno es lo que es su infancia, ahí está la llave"...!Infancia de mi nombre, hijo paterno de mi adulto:alégrate¡ !Alégrate, que cuando seas mayor la música flamenca te lamerá en la cara el tizón de la pena¡ !Sonríe, chaval, que ya verás cuando tú toques la guitarra, y lleguen la belleza y el dolor y la rabia de la música de Paco de Lucía¡!Alégrate, hijo paterno de mi cabeza enterrada en mis canas, porque tendrás que abandonar en la cuneta a tu guitarra mesalina y ver y oír cómo ruge porque ya no le abres la puerta de los muslos¡!Alégrate con el desgarramiento de ver cómo le crecen muñones a tus manos... y alégrate con la felicidad de haber nacido en la Era del Flamenco! ¡Unta de esta pomada tu chirrido, da reposo a tu susto en el sillón miseronobiliario de esta profunda música del mundo! Lucía de Antonio y Antonio de Lucía: ¿notáis cómo un beso melómano cae de orgullo y en vilo sobre vuestra cabeza?... Fue entonces cuando mi colega Juan José Téllez Rubio alzó la mano desde el libro y dijo esta sentencia: "...Este chamán viene de antiguo. Paco viene de antiguo, llamaba a los bisontes en la tiniebla del Paleolítico, heredó un sitar que construyeron en Bagdad, oyó cantar a los belgas cuando los Tercios de Flandes, lloró cuando acompañaba el féretro de Mozart, se juntó con Enrique el mellizo, saludó a Chacón, se emborrachó con Torre, estuvo sentado al mismo piano de Lorca y de Falla, lo echaron del Cotton Club, fue negro con Bola de Nieve... !Relámpagos de vino y destellos de angustia...¡"


Vuelvo al texto que Félix Grande dedicó a su compadre Paco de Lucía, desolada por su muerte, imaginando el dolor de Félix si le hubiera sobrevivido. Félix, que amaba el flamenco apasionadamente, enamorado de la guitarra de Paco. Demasiada pérdida en tan pocos días.


sábado, 1 de febrero de 2014

Unos versos de Félix Grande. Una despedida.

"¿Puedo puedes podemos calcular el tamaño del pasmo, el grosor
del desconsuelo del primero que se derrame de la vida
sabiendo que al que se queda Aquí, al sentenciado,
le espera la orfandad desenfrenada, la inundación
de un mar de soledad prelógica?
¡Quien deja al otro aquí? ¡Con qué energía
sobrevivir? ¡Con qué egoísmo ir el primero
al delito del abandono? ¡Ay dama mía,
novia formal, calcio celeste, yodo
para todas mis infecciones, dieta exquisita
de medio siglo de mi vida hambrienta
... cuánta pobreza de puro pobre terminal
nos acecha en el día donde nace la Noche!
(...)
... Pero, amor nuestro, cuando llegue el día
recuerda que en tus lágrimas mamá te está pariendo,
y recuerda en tus lágrimas que nueve meses antes
mamá y papá lanzaron su placer al cuenco de tu nombre:
llora, pues, con orgullo, no raciones
el alborozo genealógico, esa bandera en donde
se mece el esplendor de la perduración.
Llora con fasto, hija: no raciones tampoco
la santidad de tu dolor: porque en ese dolor
estaremos resucitando para todo tu tiempo".

Estos versos dedicó Félix Grande a Paca Aguirre, su mujer, y a Guadalupe, su hija, en su último poemario, Libro de familia, un libro hermosísimo del que os hablé en más de una ocasión. Habla de su muerte, del dolor de la separación. Vuelvo a sus versos, sin descanso. La viñeta, de Forges, se publicó el 31 de enero en el diario El País.

viernes, 31 de enero de 2014

"Me voy despacito con la música": Adiós a Félix Grande

Tenía preparada la entrada que acompaña a esta para el próximo día dos. La preparé hace unos días, releyendo textos de Félix, disfrutándolo, gozando de esa facultad suya para ahondar en la vida y convertir cuanto tocaba en verdad y belleza. Esta mañana me escribió un wasap un amigo con la noticia de su muerte. A lo largo del día he recibido el pésame de varios, como si Félix fuera alguien de mi familia: mi padre, mi hermano, mi amigo, mi amante. Y no ha sido nada de eso, solo alguien que conocí y traté durante un tiempo, alguien que, junto con su mujer (cuánto he recordado hoy a Paca Aguirre) me abrió las puertas de su casa. Disfruté de su hospitalidad, de su afecto, de su conversación, de las tortillas de patata (buenísimas) de Paca. De aquella casa llena de cuadros y libros, de inteligencia, bondad y amor. Pero han sido pésames certeros porque me siento de luto, porque siento que he perdido algo que ha dejado un hueco doloroso en mi corazón. Mi relación con la literatura de Félix, tanto con la prosa como con la poesía, ha sido una relación de amor. Desde Las Rubaiyatas hasta La balada del abuelo Palancas; desde Blanco Spirituals a Libro de familia. Pocos escritores me han conmovido tan profundamente.

Félix amaba la música. Mozart, Stravinsky, Bach, Shostakóvich... Parece ser que sus últimas palabras fueron: "Me voy despacito con la música".

Estoy desolada.

lunes, 27 de enero de 2014

Ricardo Menéndez Salmón presenta "Niños en el tiempo"

Me gustan las presentaciones de libros, sobre todo si el autor me interesa y si esta corre a cargo de otro escritor cuyo criterio respete. Sé por experiencia que cuando es un periodista el responsable del acto se limita a hacer una entrevista al escritor, entrevista siempre laudatoria y en general llena de obviedades. En cambio la mirada de un escritor desentraña mejor los caminos, ilumina los secretos y nos ofrece a los simples lectores nuevas claves para aprehender mejor el libro.

Hace unos días, en la librería La Central, de Madrid, Ricardo Menéndez Salmón presentaba Niños en el tiempo, su última novela, y lo hacía de la mano de la también escritora Marta Sanz, que comenzó leyendo la primera página de la novela:

"Y así como el instante de la concepción, ese misterioso empuje en el que dos principios colisionan para cambiar el curso del mundo, resultó inaudible, con ambos actores ajenos a lo que nacía dentro de los cuerpos, así el instante de la desgracia fue también silencioso.

Solo más tarde, al entrar en casa desde el jardín de juegos, descubrieron la sangre empapando el pantalón del niño. Ese mismo niño que los miraba con ojos inocentes, sin huella de dolor o de sorpresa, ignorante de que algo se había quebrado dentro de él fatal y decisivamente.

De modo que piernas arriba, con menos temor que asombro, siguieron el dibujo de la mácula, aquel flujo que no era rojo, como quiere el lugar común, sino negro y espeso, como cantó el primer poeta, hasta llegar al pequeño y tierno agujero por donde el hijo amado se vaciaba igual que una taza rota.

Entonces los conmovió el espanto."

Luego hablaron de la plasticidad de las imágenes en las que abunda el relato; en el estilo de Menéndez Salmón, tan reconocible; en lo musical de su prosa, siempre tan cercana a la poesía. Hablaron de cómo la literatura ayuda a vivir, a seguir adelante; de cómo la vida nunca es tan comprensible como la presenta la literatura; hablaron de sus obsesiones; de la belleza (la importancia de lograr un texto bello: recordando a Thomas Bernhard). Ambos se mostraron de acuerdo en que esta es su novela más luminosa. Estoy leyéndola; en unos días os diré más.