!!! Bienvenido ¡¡¡

Gracias por entrar. Antes de irte, echa un vistazo y comparte con nosotros. Nos interesa conocer todo lo que quieras compartir. ¿Has hecho algún descubrimiento deslumbrante? ¿Una película, un poema, un cuadro, un disco? ¿Una ciudad, un paisaje? Ábrenos una ventana y nos asomaremos.

lunes, 22 de abril de 2013

Las ciudades destruidas, de Lori Nix

En uno de esos suplementos que acompañan a los diarios del fin de semana me topo con la fotografía que veis sobre estas líneas, una escena fascinante en la que la naturaleza parece haberse apoderado de una antigua biblioteca destruida por algún cataclismo. Sin embargo hay algo impostado en este desorden. Y leo: "No soy de esas fotógrafas que buscan lugares, sino que los creo". Firmado: Lori Nix.











Se trata de una fotógrafa norteamericana (de Kansas, tierra de tornados y demás desastres naturales) que para su serie The City realizó un conjunto de maquetas de edificios públicos "en los que ha desaparecido la humanidad y la naturaleza a reconquistado su espacio", en palabras de la artista. Construye las maquetas a escala, reproduce los escenarios sin perder detalle, y luego los fotografía.










Quizá sea esta profusión de pequeños detalles (cuadros, apliques, jarrones) lo que me resulta tan sugerente en su obra. Siento una atracción insuperable hacia los interiores; si no fuera una grosería (y quizá hasta un delito), me encantaría espiar a través de las ventanas las casas de los vecinos, pero no con la intención de saber lo que hacen sino simplemente de cotillear en sus cosas. Estas fotografías son el sueño de una cotilla como yo.



3 comentarios:

  1. Conocia la primera foto, Sol, siempre me he preguntado como se hacia una foto asi, pero nunca se me hubiera ocurrido que fuera una maqueta, ha sido una grata sorpresa. En cuanto a tu atracción por los espacios ajenos, me resulta familiar. Todas mis fotos sobre rincones olvidados, en el fondo son reflejo de mi atracción por las casas en las que han vivido personas a las que nunca conocere. Seguro que los psicologos tendrian que decir en esto. No lo llamemos cotilleo, llamemosle curiosidad. Un beso, de curioso a curiosa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seamos benévolos, curiosidad pues. Un beso grande

      Eliminar