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martes, 22 de abril de 2014

El barrio judío de Budapest

El barrio judío, muy cerca de donde nos alojamos, comprende más o menos el área delimitada por las calles Erzsébet krt, Károly krt, Andrássy út y Rákóczi út, y es recorrido obligado para llegar al Puente de las Cadenas y atravesar el Danibio, hasta alcanzar la Colina del Castillo, en Buda. Comenzamos a pasearlo desde una deliciosa calle peatonal, repleta de restaurantes y cafés, VI Listz Ferenc tér, donde se encuentra el edificio con el que abro el comentario, la Academia de Música Ferenc Liszt, cuyo interior os muestro bajo estas líneas. Intentamos infructuosamente encontrar entradas para la temporada de conciertos que está teniendo lugar estos días previos a la Semana Santa, ni siquiera las conseguimos para escuchar alguno de los ensayos.













Cuando en 1944 los nazis invadieron Hungría obligaron a los judíos de Budapest a concentrarse en el gueto, desde donde tardíamente saldrían hacia los campos de concentración. Allí pudieron sobrevivir hasta el final de la guerra en mayor medida que los pertenecientes a otras nacionalidades.Actualmente viven en Hungría 80.000 judíos, no necesariamente practicantes, de los 800.000 que formaban la comunidad antes de la guerra. El noventa por ciento son vecinos de Budapest.













Aunque estamos en el centro de la ciudad, los edificios de esta zona carecen, en general, de la grandiosidad de los que vemos en las calles aledañas. Callecitas más estrechas, pequeñas tiendas y restaurantes, un barrio más popular no exento de encanto, cuyos locales de diseño se multiplican conforme nos acercamos al río. Algo de la atmósfera del Budapest de antes de la guerra flota por estas calles. Sobre estas líneas, la Klauzási tér. La presencia judía sigue siendo evidente: una panadería, una pizzería kohser. Sobre estas líneas, una carnicería.















Aquí comienzan mis incursiones a los patios aquineos (acabo de enterarme del gentilicio de Budapest) de las que os daré noticia en otra entrada. Os dejo con la tristeza de estos solares, muy abundantes en este barrio, reconvertidos en aparcamientos. Y mañana seguiremos el paseo hasta el muro del gueto.



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