!!! Bienvenido ¡¡¡

Gracias por entrar. Antes de irte, echa un vistazo y comparte con nosotros. Nos interesa conocer todo lo que quieras compartir. ¿Has hecho algún descubrimiento deslumbrante? ¿Una película, un poema, un cuadro, un disco? ¿Una ciudad, un paisaje? Ábrenos una ventana y nos asomaremos.

domingo, 9 de octubre de 2011

José Luis Sampedro en la asamblea del 15 M de Chamberí


El mandato fundamental del hombre es vivir siendo plenamente uno mismo, para lo que es imprescindible la libertad. Libertad de pensamiento, libertad de conciencia, libertad para ser quien se es. Cada hombre se constituye como la vanguardia de la naturaleza, y en ella todos somos lo mismo, por lo que se hace imprescindible la armonía con los demás y el respeto a esa naturaleza. Defender a ultranza la igualdad y la fraternidad entre los seres humanos. Palabras antiguas para un mensaje que hemos olvidado. Sustituir el culto al dinero por el culto a la vida. Replantearnos la idea de progreso, que está abundando en las desigualdades.













Las palabras de José Luis Sampedro en la asamblea que el 15 M organizó la mañana de ayer, sábado 8 de Octubre, en la Plaza de Olavide del barrio de Chamberí de Madrid, despertó el entusiasmo de los allí reunidos. Y la ternura. Las miradas de los presentes no solo delataban respeto y admiración, sino también afecto. Una mayoría de jóvenes identificados con los valores y con el modo de entender la vida de un hombre a quien ya casi todo le queda atrás y que una vez más se emocionó al agradecer la felicidad que este movimiento le ha deparado. "Vosotros sois la punta de lanza, el futuro es vuestro, podéis cambiar la realidad, no abandoneis". La emoción se palpaba en el aire.












Me resulta admirable que este hombre, al final de su vida, siga comprometiéndose con aquello en lo que cree, cuestionando la realidad y aventurando un camino; continúe dedicando su tiempo y su esfuerzo a reflexionar y denunciar. Su pensamiento resulta radical porque analiza la raíz de los asuntos fundamentales: a dónde vamos, qué mundo estamos construyendo, a qué hemos dado la espalda.
















También se habló de su último libro, Cuarteto para un solista, escrito a dos manos con su mujer, Olga Lucas, y que estoy deseando comenzar. Lo compartiré con vosotros.

sábado, 8 de octubre de 2011

"Ca-ro-ta": Arroyo, Gordillo y Socías en la Ivory Press

Contemplando la obra que Eduardo Arroyo, Luis Gordillo y el fotógrafo Jordi Socías cuelgan en la galería Ivory Press de Madrid lo primero que percibes es el disfrute que para estos tres artistas ha supuesto su preparación. No conozco el trabajo de Socías (carencia que intentaré corregir), pero he seguido el de Arroyo y Gordillo a través de los años y ambos son dos primeras filas de la pintura española actual, aunque he de confesar que me he sentido siempre más cerca del primero que del segundo. La pintura de Arroyo me fascinó hace ya muchos años, cuando yo era un alevín de comentarista de arte y él ya un peso pesado en el panorama artístico español.













Bajo el epígrafe de Ca-ro-ta (es el título de la muestra), los tres celebran su amistad y complicidad jugando con las máscaras, riéndose de sí mismos, despojando de gravedad y trascendencia su lenguaje pictórico, confundiéndose, mezclándose. Y esa falta de gravedad es un soplo de aire limpio, una pura delicia cuando sale de los pinceles de dos grandes. Con las fotografías, se consuma la celebración.












Cuenta Elena Ochoa, directora de la galería, que la idea surge cuando Socías le presenta a Arroyo y Gordillo, y le muestra la serie de fotografías en los que ellos habían dibujado una serie de máscaras y vestido con ellas, celebrando así la amistad y admiración que les une. Bienvenida la iniciativa, que nos hace disfrutar una exposición tan gozosa.

viernes, 7 de octubre de 2011

Tomas Tranströmer, un poema

La Academia sueca ha concedido el Premio Nobel de Literatura al poeta Tomas Tranströmer, del que no había oído hablar en mi vida. Busco en la red y encuentro varias maravillas, entre ellas el poema que os ofrezco.

Apuntes de fuego

Durante los meses tristes, centelleó mi vida sólo cuando hice el amor contigo.

Como la luciérnaga se enciende y se apaga, se enciende y se apaga- a medias puede uno seguir su camino

en la noche oscura del olivar.

Durante los meses tristes, estaba el alma desesperada y sin vida

pero el cuerpo caminó directo hacia ti.

El cielo de la noche rugió.

Sigilosamente ordeñábamos cosmos y sobrevivimos.

La obra de Agustí Centelles viaja a Nueva York

El dos de noviembre de 1937, en plena Guerra Civil española, la aviación italiana, al servicio de Franco, bombardeó Lleida. No sonaron las alarmas alertando a los vecinos, nadie corrió a los refugios. La mayoría de los hombres estaban combatiendo en el frente de Aragón, en la ciudad solo quedaban mujeres, ancianos y niños. Cuando cesaron los bombardeos, Agustí Centelles salió de su casa con su cámara y nos dejó una serie escalofriante de fotografías, como esta con la que abro, una madre desolada ante el cadáver de su hijo.













Agustí Centelles, el Robert Kapa español, nos ha legado una impresionante colección de fotografías sobre la guerra, captada desde el bando de los vencidos. Ya os hablé en un comentario anterior del paralelismo entre los dos fotógrafos. Ahora, 39 imágenes de Centelles viajarán a Nueva York para exponerse en la Universidad de la ciudad de los rascacielos.












Cuando terminó la guerra, como tantos otros republicanos fue extraditado al campo de concentración de Bram, en Francia, donde siguió dejando constancia a través de su objetivo de cuanto le rodeaba. No creo que existan muchos reportajes sobre la vida en un campo; me estremecen especialmente estas imágenes.












Aquí terminó la vida de Centelles como reportero. El Tribunal Especial de Represión de la Masonería y Comunismo le condenó, en enero de 1950, a doce años y un día de reclusión menor y a la inhabilitación. Más delante se le conmutaría la pena, aunque estaba obligado a presentarse en la jefatura de policía una vez al mes hasta 1956. Nunca volvió a ejercer el periodismo.




Por si os interesa su obra, os dejo este enlace:

jueves, 6 de octubre de 2011

"No habrá paz para los malvados", de Enrique Urbizu


No será una obra maestra, pero No habrá paz para los malvados, de Enrique Urbizu, me ha parecido una película muy seria, con un guión sólido y bien urdido, buen ritmo, poderosas imágenes y un trabajo espléndido de José Coronado. Con una economía gestual encomiable, se entrega al papel y elabora un personaje más que creíble. En resumen, he disfrutado mucho de la película, un triller brutal que en ocasiones me obligó a esconder la cara tras las manos y ver las escenas a través de una rendija entre los dedos, como cuando era pequeña. Sin embargo, no abusa de truculencias ni sobresaltos. No he visto todavía el trabajo de Antonis Kafetzopoulos en Adikos Kosmos (Mundo injusto), Concha de Plata al mejor actor en la última edición del Festival de San Sebastián, en el que compitió No habrá paz para los malvados, pero muy bueno ha debido ser para robarle el galardón a Coronado. Desde luego, Los pasos dobles de Isaki Lacuesta es, a mi juicio, bastante peor.

Os dejo el trailer:


Joaquin Sabina & Pablo Milanes "Una canción para la Magdalena"



Escuchad esta canción en la voz de Pablo Milanés. Merece la pena.

miércoles, 5 de octubre de 2011

La casa de Lope de Vega en Madrid


"Mi casilla, mi quietud, mi güertecillo, mi estudio". Así se refiere Lope de Vega, en una carta dirigida a un amigo, a esta casa que veis en la fotografía, donde el escritor vivió los 25 últimos años de su vida. Está situada en la antigua calle Francos, hoy calle Cervantes, en pleno barrio de las Musas, muy cerca del domicilio de Miguel de Cervantes, Quevedo y Góngora. Barrio de escritores, artistas y comediantes.













Después de haber sufrido destierro por haber escrito unos poemas insultantes a Elena Osorio, tras un desengaño amoroso, Lope vuelve a Madrid, su ciudad, con su segunda mujer, Juana Guardo, y en 1610 compra esta casa donde vivirá hasta su muerte. En el dintel de la casa manda grabar: D.O.M. PARVA PROPRIA MAGNA / MAGNA ALIENA PARVA (que propio albergue es mucho, aún siendo poco/ y mucho albergue es poco, siendo ajeno, según la traducción de Calderón de la Barca) palabras que se hicieron muy populares en el Madrid de su tiempo.














El zaguán, de donde parte la escalera, da acceso al jardín, lo que Lope llamaba "güertecillo", con el pozo y un pequeño huerto donde hoy se cultivan pimientos y tomates. En tiempos del escritor contaría con un corral de gallinas y, según consta en las numerosas referencias a su casa que nos ha dejado, disfrutarían también de naranjos, laureles y otras plantas aromáticas y medicinales.














La distribución actual de los aposentos difiere algo del original, ya que ha tenido que acomodarse a su condición de casa-museo. Sin embargo tanto su restauración como la decoración corresponden a las descripciones de habitaciones, muebles y enseres conservados en el inventario del testamento de Lope de Vega, realizado en 1627; el legado de su hija Antonia Clara, de 1664; y la documentación histórica sobre la finca. En la planta principal todas las habitaciones corresponden a su ubicación original, excepto la cocina y el comedor que entonces se encontraban en la planta baja, cerca del huerto.












El oratorio ocupa una pieza fundamental de la casa, presidido por una talla de San Isidro Labrador, patrono de Madrid y al que el escritor era muy devoto. En 1614, después de enviudar por segunda vez y de perder a su hijo Carlos Félix, Lope de Vega decide hacerse sacerdote. En este oratorio decía misa a diario. A la derecha "el estrado", un tipo de estancia de influencia oriental característica de esta época, en el que se toma asiento a la manera turca o recostándose sobre alfombras y cojines. Se trata de una habitación de uso femenino, donde las damas se reunían y organizaban sus tertulias.












Contiguo al estrado se encuentra el estudio de Lope, con una zona de trabajo y otra dedicado a las tertulias y visitas. Como en el resto de la casa, los muebles se han elegido con criterio estricto, atendiendo a las descripciones dejadas por el escritor y a los propios de la época y estatus socioeconómico de Lope. En cuanto a los libros, pertenecen a la Biblioteca Nacional y se encuentran en depósito, atendiendo para su selección a las referencias halladas en los escritos de Lope, cuya biblioteca contaba con más de mil volúmenes. A la derecha, la habitación de sus hijas.













Como os comenté anteriormente, ni el comedor ni la cocina se encontraban en su emplazamiento actual, aunque se ha respetado la decoración y el utillaje de la época. En la cocina, en un rincón a la izquierda de la imagen, un banco de madera servía para que la servidumbre durmiera al calor del fuego, cuando en su habitación del desván arreciaba el frío. En el comedor, preciosas piezas de porcelana de Talavera y de Puente del Arzobispo. Estas habitaciones estarían destinadas a los dormitorios de los hijos.

En la buhardilla hoy podemos visitar el dormitorio de los hijos , el del servicio y el de los huéspedes, a la izquierda. Cuando Felipe IV instaló definitivamente la Corte en Madrid, se dio cuenta que la villa no estaba preparada para albergar a tantos nuevos vecinos y optó por implantar la llamada Regalía de Aposento, consistente en que toda casa de cierta importancia debía contar con una habitación de huéspedes donde alojar a quien se le pidiese. En casa de Lope se instaló el capitán Contreras, un famoso aventurero en el que Arturo Pérez Reverte dice haberse inspirado para crear a su capitán Alatriste. En 1630 se retiró del servicio y recibió el título de Caballero Comendador de la Orden de San Juan de Jerusalén o de Malta, la misma orden en la que militaba Lope. Vivió en su casa durante más de ocho meses, y debieron ser amigos, puesto que le dedicó El rey sin reino y sus andanzas se encuentran recogidas en su autobiográfica Vida del capitán Alonso de Contreras.

Recorriendo la casa resulta fácil imaginar la vida de Lope y su familia entre estas paredes. La habitación donde murió es un hueco pequeño y austero, con escaso mobiliario. Frente a la cama, una pequeña ventana se abre al hueco de la escalera y permite ver el oratorio y seguir la misa, tal como acostumbraba a hacer Lope cuando enfermaba. Debía ser de uso común en las casas ilustres: lo he visto en El Escorial de Felipe II y en el Monasterio de Yuste de su padre, Carlos I. Como mi amor a Lope es antiguo, he disfrutado la visita. La casa es preciosa.

martes, 4 de octubre de 2011

Los pasos dobles, de Isaki Lacuesta

Enlace
Me apasiona la obra de Miquel Barceló, creo que ya os he hablado de ello en más de una ocasión. Abrí este blog, hoy hace año y medio, con un comentario sobre la magnífica exposición que le organizó la Fundación La Caixa en su sede en Madrid. Más adelante os hablé de su presencia en la espléndida novela de Paul Bowles Muy lejos de casa, y de los dibujos que ilustran mi edición de esa obra. Barceló es una fuerza de la naturaleza, y todo lo que se relaciona con él despierta de inmediato mi interés. De manera que voy a ver Los pasos dobles, la última película de Isaki Lacuesta con el ánimo más que propicio, aunque tengo que reconocer que algo condicionada por la crítica no muy elogiosa que Carlos Boyero, crítico cinematográfico del diario El País con cuyas valoraciones y gustos suelo coincidir, hizo de la película. Ante todo confesaros que solo el hecho de ver a Barceló en acción, solo por el hecho de verle pintar, bien empleados hubieran estado los noventa minutos que dura el filme. Por lo demás, creo que como historia no funciona en absoluto, al menos yo no conseguí seguir el hilo argumental, me perdí en varias ocasiones y no supe ver el interés de la peripecia, pero puede ser carencia mía. Sin embargo, me gustó. Soy una enamorada de África, y los escenarios naturales, rodados en Mali, son maravillosos. Disfruté viendo deambular por la pantalla a gente nativa, contemplar sus casas, sus costumbres, y las leyendas que el director introduce en el guión. Salí sin haber entendido nada, pero a gusto.

Os dejo el trailer.

Eñe, revista literaria


Muy cerca de la galería de arte La Fábrica, en la calle Alameda, un local que siempre expone obras de artistas de primera fila ( hace unos días os hablé de Sanctuaty, una colección de espléndidas fotografías de Gregory Crewdson que se muestra en sus salas), se encuentra la sede de la editorial del mismo nombre donde se pueden adquirir libros de arte y fotografía, así como la revista literaria Eñe, precioso nombre para una revista cuyo objetivo es dar a conocer textos escritos en castellano de autores de ambos lados del Atlántico.





















Cada número reune relatos originales, cuentos y textos curiosos de autores de primera fila. Su periodicidad es trimestral, de manera que la tenemos en librerías cada cambio de estación. Es monográfica y, en vez de imágenes, cada número se ilustra con la obra de un artista de prestigio, realizada especialmente para la revista. Entre otros autores, han escrito en Eñe David Foster Wallace, Sergio Pitol, Lorenzo Silva, Alfredo Bryce Echenique, Czeslaw Milosz, Jorge Edwards, Elfriede Jelinek, Fernando Arrabal, Irvine Welsh, Manuel Rivas, Seamus Heaney y Julio Llamazares.

Las ilustraciones del número 26, correspondiente al verano, han corrido a cargo de Max. Todavía no he terminado de leer todos los relatos, pero hasta el momento me han encantado Querida como te llames, de Guillermo Saccomanno, y Hilton Mistic, de Mario Cuenca Sandoval, todos ellos con el hotel como telón de fondo. Este tipo de iniciativas merecen ser apoyadas. Estará a punto de salir, si no lo ha hecho ya, el número de otoño. Habrá que estar atentos.

lunes, 3 de octubre de 2011

Esto es un sinvivir


Mañana soleada de un sábado otoñal. Ante un café, hojeo la prensa. Entrevista con Anselm Kiefer, responsable de la escenografía de la ópera Elektra que en unos días veré en el Teatro Real. Kiefer llega precedido de su fama, se le considera uno de los artistas más interesantes del momento. Me propongo investigar un poco y conocer algo más su obra. Sigo hojeando. Comienza en Madrid la XXIII Feria de Otoño del Libro Viejo y Antiguo, que los libreros organizan todos los años en el Paseo de Recoletos. Cita obligada, disfrute asegurado. Lo apunto. Estrenos de cine: Pina, el documental de Wim Wenders sobre la bailarina Pina Bausch cuyo estreno llevo meses esperando. También quiero ver No habrá paz para los malvados, de Urbizu; Somewhere, de Sofía Copola y 4 Lions de Chistopher Morris. Apunto. El lunes comienza la Semana de la Arquitectura: varios edificios emblemáticos madrileños abren sus puertas al público y se organizan visitas guiadas. Me gustaría visitar el Palacio de Cibeles, la Residencia de Estudiantes y la torre del BBVA. Tampoco quisiera perderme Yo, el heredero, de Eduardo de Filippo, que se está representando en el María Guerrero, ni Llama un inspector, dirigida por el genial José María Pou, en el Teatro La Latina. Comienzo a leer los suplementos de cultura: en las librerías la edición en castellano de Libertad, de Jonathan Frazen; tengo a medias Vida y Destino, de Vasili Grossman y El mapa y el territorio, de Michel Houellebecq. Sufro un ataque de pánico. No me da la vida. Me estaré convirtiendo en una consumidora compulsiva de cultura? Me paro en seco, aparto los periódicos, cierro los ojos y disfruto del sol en la cara, de la música que interpreta la pequeña banda de jazz que ameniza el desayuno de los asiduos a esta terraza. Me pasaré el resto del día mirando el techo y pensando en las musarañas. Nada más enriquecedor.

Diana Navarro, "Sola"

domingo, 2 de octubre de 2011

Jorge Galindo & Julián Schnabel en la galería Soledad Lorenzo


Soledad Lorenzo, dueña de la galería de arte del mismo nombre es, a mi juicio, una de las galeristas que más ha trabajado por ampliar horizontes a este en ocasiones casposo mundo del arte español, asumiendo riesgos, ofreciéndonos mucho de lo mejor que se hace fuera de nuestras fronteras. Visitar su sala nunca resulta decepcionante. Sus exposiciones siempre provocan, inquieren, cuestionan. Jamás transitan por caminos trillados. Recuerdo ahora una entrevista a Elena Ochoa, propietaria de la galería Ivory Press (otro lujo al alcance de los madrileños) y de la excelente revista de fotografía C International Foto Magazine, en la que afirmaba que en Madrid contábamos con algunas "heroínas" en este complicado mundo de la divulgación y el comercio del arte, personas con el oído atento a cuanto de novedoso de producía en el mundo, auténticas "adelantadas" que arriesgaban vida y haciendas enriqueciendo nuestro panorama cultural. Una de esa "heroínas" es, para mi, Soledad Lorenzo. A nivel personal, mi eterno agradecimiento. Siendo yo una periodista novata recién llegada a la sección de arte de un periódico madrileño, ella guió mis pasos y me ayudo a "ver".

Durante esta temporada se celebra el 25 aniversario de la galería y Soledad lo celebra con un programa especial protagonizado por alguno de los artistas con los que ha colaborado estos años, y se estrena con una espléndida exposición en la que comparten sala Jorge Galindo y Julián Shnabel. El proyecto de colaboración entre ambos artistas nace de la sintonía que se produce entre ellos a raíz de un curso impartido por Schnabel en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Fruto de su amistad y complicidad, de una iconografía y una herencia cultural compartida, surge esta exposición conjunta en la que Schnabel presenta tres obras en gran formato de óleo sobre poliéster y tres fotografías impresas que muestran arquitecturas de estilo oriental sobre las que ha intervenido gestualmente con abstracciones pictóricas coloristas. Este mismo "gesto" se repite en sus seis polaroids de medio formato: fotografías abstractas que contienen trazos o manchas purpúreas sobre su superficie y una serie de mapas que actúan como soporte de su pintura.



















La arrolladora personalidad de Schnabel y su incontenible fuerza creativa se patentiza en estas obras yo diría que como en todo lo que este inclasificable artista toca. Recuerdo su última exposición en el Centro Niemeyer de Avilés, de la que os hablé en su momento, una apabullante muestra de sus polaroids que me fascinó.















Ese amor por lo puramente gestual, la indagación sobre el impacto que produce lo cotidiano fuera de su contexto, la yuxtaposición de elementos aparentemente inconexos, el asombro por lo insólito une a Galindo y Schnabel. Me encanta la original mirada de este último, la valentía de sus montajes, esa deriva hacia lo kitsch, su constante afán transgresor.

sábado, 1 de octubre de 2011

Idea Vilariño, "Te estoy llamando"


Te estoy llamando


Amor

desde la sombra

desde el dolor

amor

te estoy llamando

desde el pozo asfixiante del recuerdo

sin nada que me sirva ni te espere.

Te estoy llamando

amor

como al destino

como al sueño

a la paz

te estoy llamando

con la voz

con el cuerpo

con la vida

con todo lo que tengo

y que no tengo

con desesperación

con sed

con llanto

como si fueras aire

y yo me ahogara

como si fueras luz

y me muriera.

Desde una noche ciega

desde olvido

desde horas cerradas

en lo solo

sin lágrimas ni amor

te estoy llamando

como a la muerte

amor

como a la muerte.