
El concierto que el domingo 18 nos ofreció la Orquesta Sinfónica de la Radio Francesa no tuvo desperdicio. Un concierto precioso, con una orquesta que sonó divinamente, con especial protagonismo de los instrumentos de viento, dirigida por Myung-Whun Chung. Para abrir boca el dulcísimo Prélude a l'apres-midi d'un faune, de Debussy, que estoy volviendo a escuchar en este momento y que me trae maravillosos recuerdos de mi juventud. Cuando ya estaba completamente entregada, el Concierto para piano y orquesta en Sol Mayor de Ravel, con Katia Buniatishvili como solista. 24 años, la misma edad que Yuja Wang, la concertista china que nos dejó asombrados hace unos días. Katia resultó igualmente una intérprete espléndida con una obra de gran dificultad técnica. Os recomiendo escuchar el Adagio, preciosísimo, con un diálogo entre flauta, fagot, oboe y saxofón inolvidable. Se metió al Auditorio en el bolsillo, y nos regaló otra pieza bellísima, el vals Mephisto, de Liszt.

Cómo no puedo elegir, os ofrezco el Preludio de Debussy y una joya, El pájaro de fuego dirigido por el propio Stravinsky.
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