
Con este título Sally Mann, fotógrafa norteamericana, bautizó un conjunto de fotografías realizadas en el seno de su familia, protagonizadas en la mayoría de los casos por sus propios hijos, y que la auparon como una de las fotógrafas más importantes de USA. Muestras de sus trabajos se encuentran en los principales museos de EEUU y en 2001 el Times la eligió como la mejor fotógrafa del país. Con una agudeza y un instinto extraordinario para captar el instante, descubre en la naturalidad de niños y adolescentes un algo inquietante y misterioso que puede llegar a perturbar. Desde luego, sus fotografías son una belleza. En la red encontrareis una muestra importante de su trabajo. Su obra no ha estado exenta de polémica, incluso grupos radicales llegaron a acusarla de pornografía infantil. Mirando estas fotografías una vez más se puede comprobar como la fealdad se encuentra en los ojos de quien mira y no en lo contemplado.
Me recuerda muchísimo la obra de Dorothea Lange... o será que revivimos tiempos pasados
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