
Ausente de palomas
Esperaré que vuelvas.
Que te vuelvas a mí
a través de esa grieta
por donde solo cabe la dulzura del tiempo.
Te he querido y te quiero al filo de la tarde
y sé cómo quisieras encontrarme.
Tengo un vago presagio,
y ya nada me asombra.
Voy a abrirte la puerta sin una sola lágrima.
******
Yo esperaré que vuelvas.
(Y escucho la sirena de un barco junto al muelle.)
Tú serás la esperanza de esta vejez que alcanzo
a comprender y estimo.
(¡Qué extraña coincidencia!)
Vuelve.
Que tengo frío al recorrer la casa
y encontrarla vacía.
(Devuélveme ese baile. Ese día de carnavales blancos con que empieza y termina tu amor irremediable.)
Que hermosura!!No encuentro otras palabras para este poema, ni para esta inmensa poeta!
ResponderEliminarMe alegro muchísimo de que te guste, anónimo amigo. Un fuerte abrazo
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