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martes, 28 de junio de 2011

Temple Bar, Frank Ghery, adiós Dublín


"Si realmente amas
algo y lo posees
entonces no importa de qué se trate
si crees que lo merece.
Sólo somos cuidadores de
las cosas que tenemos."

Estas palabras forman parte de un texto más amplio que descubrí en una placa adosada a una de las casas georgianas de Patrick Street. Me despido de Dublín y ya la añoro. Lugares como el Temple Bar, una zona joven y bullanguera entre Dame Street y el río Liffey, llena de galerías de arte y pubs. El domingo comimos allí, en una terraza, rodeados de tenderetes de libros, escuchando la música en directo que se escapaba de los pubs circundantes.


















Una pareja interpretaba canciones irlandesas en el pub que os muestro a la izquierda, The Quay's, atestado de gente. Pero de esta zona, el que más me gustó fue el Oliver St. John Gogarty, también con música en vivo cuando entramos a tomar una Ginness. Hasta la bandera, y nunca mejor dicho, de parroquianos.














Termino con el Liffey. Las ciudades con río tienen algo especial. La imagen que os muestro a continuación está tomada muy cerca de Temple Bar y, la que abre este comentario, casi en el extremo opuesto, ya cerca del mar. Merece la pena llegar hasta allí para contemplar el Samuel Beckett Bridge, construido en 2009, muy cerca del maravilloso Centro de Convenciones de Dublín, firmado por Frank Ghery. Un contrapunto perfecto para una ciudad inolvidable.

Ver más sobre Dublín.

4 comentarios:

  1. ¡Soberbia cobertura de un periplo por Dublin: yo viajé también!
    Ese puente que esta al final... ¿es del ingeniero/arquitecto/artista plastico catalán Santiago Calatrava? por aqui tenemos uno casi igual llamado el puente de la mujer, en Puerto Madero, dicen que representa una pareja bailando tango.
    excelente seguidilla!!! ya salgo a recuperar mi libro dublinesses prestado hace años.

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  2. Efectivamente, Carlos, es de Santiago Calatrava, tienes buen ojo clínico. No lo sabía, me he enterado ahora al buscarlo en San Google. Una precisión: Calatrava no es ingeniero y nació en Valencia, no en Cataluña.
    Me ha encantado que te gustasen mis "crónicas dublinesas". Eres un encanto. Un abrazo

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  3. Oh...The end, ¡qué pena! me ha encantado este viaje a un Dublin que me imaginaba más triste y oscuro, más "cerrado" tal vez. ¿Síndrome de isleños?
    Muchas gracias por todo, hasta pronto.

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  4. Qué amable, Colo. Ha sido un viaje precioso que me ha encantado compartir. Pero enseguida vendrán otros a los que confío me acompañes también. Un abrazo muy fuerte.

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